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ESTILOS DE VIDA SALUDABLE

Bogotá, D.C., Noviembre de 2002

Para lograr una buena salud es necesario desarrollar ciertos hábitos en nuestra vida diaria. Estos hábitos, conocidos como estilos de vida saludable, se han clasificado en ocho grupos, según un estudio del International Life Science Institute (ILSI), de Europa, que hoy hace público en Colombia la Asociación Colombiana de Ciencia y Tecnología de Alimentos, ACTA. Su Presidente, Camilo Rozo, indicó que “es importante divulgar estos resultados, porque en esa medida Colombia podrá contar con una población sana, de acuerdo con el estilo de vida que se lleve, porque no solo comer es suficiente para estar saludable”.

Todas las personas heredan un juego de genes que influyen en la salud. Sin embargo, esta situación se puede modificar con el estilo de vida que decidamos tener. La interacción de los factores genéticos con los medioambientales, incluidos la dieta y el ejercicio, juegan un papel determinante en nuestra salud. “Cada individuo tiene un requerimiento nutricional que se relaciona con sus necesidades de energía, de acuerdo con su edad, estatura, peso y estado fisiológico. Pero los factores de estilo de vida, como el nivel de actividad física, estrés, el cigarrillo y el consumo de alcohol, también afectan los requerimientos nutricionales”, añadió la doctora Martha Benavides, Directora Ejecutiva de ACTA.

Los ocho hábitos para tener un estilo de vida saludable deben estar dirigidos a:

1. COMBATIR LA OBESIDAD

La obesidad es un problema considerado “importante” para las autoridades de salud en todos los países, especialmente por estar asociada con el riesgo de aparición de diabetes, hipertensión, ataques cardíacos e infarto cerebral. El consumo excesivo de grasa y de carbohidratos es el factor determinante para llevar a la obesidad. Por lo tanto, la recomendación está enfocada, de manera preventiva, a reducir el consumo de grasas y carbohidratos, a aumentar la actividad física y a aumentar el consumo de frutas y verduras. “Si la gente comprende las razones de por qué se puede subir de peso tan fácilmente, podrá ayudarse en la prevención y tratamiento de la obesidad”, señaló Camilo Rozo.

2. DISMINUIR EL RIESGO DE LA ENFERMEDAD CORONARIA

El estudio muestra la relación directa entre el consumo de grasa de los alimentos, especialmente la grasa de origen animal y la enfermedad coronaria (ataque cardíaco, angina y muerte por ataque cardíaco súbito). Otros factores en la dieta (fibra, minerales y vitaminas, sustancias no nutrientes) disminuyen el desarrollo de esta enfermedad, mientras que algunos factores ambientales como la falta de ejercicio y el consumo de cigarrillo aumentan el riesgo. En términos prácticos, la recomendación es reducir el consumo de grasa de origen animal, consumir cantidades moderadas de aceites de fuentes vegetales y aumentar el consumo de alimentos fuente de fibra como frutas, vegetales, cereales integrales y granos.

3. ENVEJECER CON SALUD

Aunque el oxígeno es esencial para los seres humanos, paradójicamente se producen formas de oxígeno altamente reactivas que causan daños al cuerpo. Ese es un importante factor que contribuye al envejecimiento. Algunas enfermedades degenerativas asociadas con este envejecimiento tienen sus factores causantes en el oxígeno reactivo. Entre ellas están las enfermedades cardiovasculares, cáncer, cataratas, debilitamiento del sistema inmunológico y enfermedades degenerativas del sistema nervioso.

El consejo más saludable es ingerir frutas y verduras en forma abundante, reconocidas como los mejores antioxidantes, además de proporcionar una gran variedad de micronutrientes y fibra alimentaria.

4. REGULAR EL METABOLISMO

Una de las maneras de ayudarnos a regular el metabolismo es ingiriendo alimentos ricos en fibra. La fibra ayuda a limitar la cantidad de energía que físicamente puede consumirse, porque tiene importantes efectos sobre la saciedad. La fibra, encontrada en frutas, verduras y cereales, ayuda fundamentalmente al proceso de digestión, absorción y velocidad del paso de alimentos al intestino delgado.

Consumiendo fibra prevenimos enfermedades no infecciosas, como las cardiovasculares, diabetes y desórdenes del tracto gastrointestinal, incluido el cáncer de colon.

5. VIVIR HIDRATADOS

Una persona podría sobrevivir por más de 50 días sin alimentos, pero no sin tomar agua. El agua es el principal constituyente del cuerpo, siendo en un niño el 75% y en un adulto el 55%.

El estudio recomienda una atención especial para que niños y adultos tomen líquidos adecuadamente y señala que el agua es un nutriente vital tan importante como comer.

Vivir hidratado equilibra el organismo, ya que todas las reacciones biológicas se efectúan en el medio acuoso de nuestro cuerpo.

6. CONTROLAR EL ALCOHOL

Es mucho lo que se ha hablado sobre el excesivo consumo de alcohol y sus consecuencias físicas, sociales, psicológicas, familiares, por nombrar solo algunas, además de aumentar la morbilidad y la mortalidad. El estudio señalado, por demás documentado, indica que el consumo leve o moderado de bebidas alcohólicas se asocia con beneficios para la salud pero que, por el contrario, su descontrolado consumo se asocia a enfermedades digestivas, del hígado, del sistema circulatorio, del sistema reproductor (consecuencias para el bebé que está por nacer y cáncer mamario).

7. AUMENTAR LA ACTIVIDAD FÍSICA

Las personas que son físicamente activas tienden a ser más saludables que las sedentarias, sufren menos de enfermedades degenerativas crónicas, especialmente coronaria, hipertensión, infarto cerebral, osteoporosis y posiblemente diabetes propia de la adultez mayor. Igualmente, el ejercicio se asocia al aumento de la función inmune y descenso del riesgo de cáncer de colon y, algo muy importante, aumenta la sensación de bienestar general.

A pesar de lo anterior, el ejercicio debe programarse para evitar los riesgos que tienen algunos grupos de personas (ancianos y niños), como caídas, fracturas y ataques cardíacos.

8. CONSERVAR LA SALUD BUCAL

Si logramos un buen hábito de higiene bucal diaria se prevendrán las caries y las enfermedades de las encías, tendremos una dentadura y boca saludables con la presencia del flúor, con una dieta nutritiva y balanceada y con un cuidado dental profesional.

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